Hola aqui estoy para compartir'
Pacificamente amando
martes, 15 de octubre de 2013
martes, 17 de septiembre de 2013
Movimientos
Dejar de movernos
es como dejar de crear,reir servir y vivir.
Demosle ese movimiento con nuestros pensamientos
a cada momento que soñemos vivir
y veras el mundo moverse junto a ti.
...(¯`´¯) •./¸✿ ...(¯`´¯) •./¸✿
(¯` ..¯))✿/¸.•*✿
...(_.^._)√•*´¨¯ (¯`v´¯).
...✿•*´)//*´¯`*(¯` .¯)
.....✿´)//¯`*(¸.•´(_.^._) ...(¯`´¯) •./¸✿
(¯` ..¯))✿/¸.•*✿
...(_.^._)√•*´¨¯ (¯`v´¯). ...(¯`´¯) •./¸✿
(¯` ..¯))✿/¸.•*✿
...(_.^._)√•*´¨¯ (¯`v´¯).
...✿•*´)//*´¯`*(¯` .¯)
.....✿´)//¯`*(¸.•´(_.^._)
...✿•*´)//*´¯`*(¯` .¯)
.....✿´)//¯`*(¸.•´(_.^._)
(¯` ..¯))✿/¸.•*✿
...(_.^._)√•*´¨¯ (¯`v´¯).
...✿•*´)//*´¯`*(¯` .¯)
.....✿´)//¯`*(¸.•´(_.^._)

Un hombre
alegre
es uno más
en el coro
de hombres
alegres
un hombre
triste
no se parece
a ningún otro
hombre
triste.
Mario Benedetti

La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.

EL AMOR ORDENA QUE SILENCIEMOS
LOS DEFECTOS DE LOS DEMAS,AUNQUE
SEAN VERDADEROS.♥ ♥ ♥

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte...
Mario Benedetti

alegre
es uno más
en el coro
de hombres
alegres
un hombre
triste
no se parece
a ningún otro
hombre
triste.
Mario Benedetti


LOS DEFECTOS DE LOS DEMAS,AUNQUE
SEAN VERDADEROS.♥ ♥ ♥

necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte...
Mario Benedetti
sábado, 7 de septiembre de 2013
CARIDAD DEL COBRE ♥
Tu imagen llegó a este pueblo
y en su corazón quedó.
Tienes el rostro moreno
por los rayos del Amor,
en tu piel brilla el reflejo
de razas de tu nación,
cobrizos, blancos y negros,
seres que llevas a Dios,
y son para el mundo nuevo
levadura, sal y sol.

A dos mestizos y a un negro
te ofreciste maternal,
flotabas sobre un madero
con tu nombre, por el mar.
Eres en tierra y en cielo:
¡Virgen de la Caridad!
Ni el agua tocó el atuendo
pues tu pureza jamás
se empañó, tu ser angélico
trajo al mundo al nuevo Adán.

Habían ido con celo
a por sal y, al encontrarte,
felices retrocedieron
con la joya de tu imagen.
Una ermita, un monumento
de las almas anhelantes,
te dio el abrigo, el afecto,
y eres reina en sus hogares.
Ni avatares de los tiempos
desalan tu sal de Madre.

Y tu maternal desvelo
eran las minas del cobre,
huiste y te descubrieron
en la cima de su monte,
tu mensaje entendió el pueblo
y añadieron a tu nombre
de Virgen, por más perfecto,
el de Caridad del Cobre.
Y en lo alto de ese cerro
ofreces Amor de amores.

Peregrinan a tu templo
a venerarte, a alabarte.
Jesús, en tu brazo izquierdo,
afirma que eres la Madre,
por ti atenderá los ruegos,
y, como un claro mensaje,
una cruz en el derecho,
señal de humano vejamen
que también sufren los pueblos,
tormento que ella comparte.

Reinas en el universo,
allí donde está un cubano
tienes un trono en su pecho,
por el mundo desplazados
se han reunido en los templos
que en recuerdo levantaron
sus ofrendas y sus ruegos,
con fe y en tu desagravio.
Por Patrona te eligieron
y eres celestial presagio.
y en su corazón quedó.
Tienes el rostro moreno
por los rayos del Amor,
en tu piel brilla el reflejo
de razas de tu nación,
cobrizos, blancos y negros,
seres que llevas a Dios,
y son para el mundo nuevo
levadura, sal y sol.
A dos mestizos y a un negro
te ofreciste maternal,
flotabas sobre un madero
con tu nombre, por el mar.
Eres en tierra y en cielo:
¡Virgen de la Caridad!
Ni el agua tocó el atuendo
pues tu pureza jamás
se empañó, tu ser angélico
trajo al mundo al nuevo Adán.
Habían ido con celo
a por sal y, al encontrarte,
felices retrocedieron
con la joya de tu imagen.
Una ermita, un monumento
de las almas anhelantes,
te dio el abrigo, el afecto,
y eres reina en sus hogares.
Ni avatares de los tiempos
desalan tu sal de Madre.
Y tu maternal desvelo
eran las minas del cobre,
huiste y te descubrieron
en la cima de su monte,
tu mensaje entendió el pueblo
y añadieron a tu nombre
de Virgen, por más perfecto,
el de Caridad del Cobre.
Y en lo alto de ese cerro
ofreces Amor de amores.
Peregrinan a tu templo
a venerarte, a alabarte.
Jesús, en tu brazo izquierdo,
afirma que eres la Madre,
por ti atenderá los ruegos,
y, como un claro mensaje,
una cruz en el derecho,
señal de humano vejamen
que también sufren los pueblos,
tormento que ella comparte.
Reinas en el universo,
allí donde está un cubano
tienes un trono en su pecho,
por el mundo desplazados
se han reunido en los templos
que en recuerdo levantaron
sus ofrendas y sus ruegos,
con fe y en tu desagravio.
Por Patrona te eligieron
y eres celestial presagio.
jueves, 29 de agosto de 2013
Amor a Distancia''
No hay poema mejor,que el que escriben
dos locos enamorados que se aman
con todas sus locuras,convertitas en atrevidas
caricias en mil formas de amar.
dos locos enamorados que se aman
con todas sus locuras,convertitas en atrevidas
caricias en mil formas de amar.
domingo, 25 de agosto de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Se deja de querer
Se deja de querer, y no se sabe
por qué se deja de querer:
Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.
Se deja de querer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas,
y pisar la hoja verde que no debió caer.
Se deja de querer, y es como el ciego
que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren;
o como quien despierta recordando un camino,
pero ya sólo sabe que regresó por él.
Se deja de querer, como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que, ya al recogerlo, se evapore también.
Se deja de querer, y es como un viaje
detenido en la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa
y que el viento deshoje la rosa en el mantel.
Se deja de querer, y es como un niño
que ve cómo naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.
Se deja de querer, y es como un libro
que, aun abierto hoja a hoja, quedó a medio leer;
y es como la sortija que se quitó del dedo,
y sólo así supimos que se marcó en la piel.
Se deja de querer, y no se sabe
por qué se deja de querer...
por qué se deja de querer:
Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.
Se deja de querer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas,
y pisar la hoja verde que no debió caer.
Se deja de querer, y es como el ciego
que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren;
o como quien despierta recordando un camino,
pero ya sólo sabe que regresó por él.
Se deja de querer, como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que, ya al recogerlo, se evapore también.
Se deja de querer, y es como un viaje
detenido en la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa
y que el viento deshoje la rosa en el mantel.
Se deja de querer, y es como un niño
que ve cómo naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.
Se deja de querer, y es como un libro
que, aun abierto hoja a hoja, quedó a medio leer;
y es como la sortija que se quitó del dedo,
y sólo así supimos que se marcó en la piel.
Se deja de querer, y no se sabe
por qué se deja de querer...
José Ángel Buesa
miércoles, 23 de enero de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
El Amor verdadero,Senbrando esperanza
Navegando por Internet me encontré la siguiente historia, de autor desconocido, que me hizo reflexionar mucho: Una enfermera recibió en la clínica a un hombre de cierta edad que necesitaba que le curasen una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y, mientras le curaba, la enfermera le preguntó qué era aquello tan urgente que tenía que hacer. El hombre le contó que su mujer vivía desde hacía ya algún tiempo en una residencia de ancianos, ya que tenía un Alzehimer muy fuerte, y él iba todas las mañanas a desayunar con ella.
Mientras le terminaba de vendar la herida, la enfermera preguntó: – ¿Su esposa se alarmaría mucho si usted llega tarde esta mañana? –. –No– respondió el hombre–, mi mujer no sabe quién soy. Hace cinco años que ya no me reconoce–. La enfermera, algo extrañada, le dijo: –Entonces, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? –. El hombre sonrió y le dijo: –Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella–. Después la historia terminaba con esta hermosa reflexión: “El verdadero amor no se reduce a lo físico o a lo romántico; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya nunca podrá ser”.
Mientras le terminaba de vendar la herida, la enfermera preguntó: – ¿Su esposa se alarmaría mucho si usted llega tarde esta mañana? –. –No– respondió el hombre–, mi mujer no sabe quién soy. Hace cinco años que ya no me reconoce–. La enfermera, algo extrañada, le dijo: –Entonces, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas? –. El hombre sonrió y le dijo: –Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella–. Después la historia terminaba con esta hermosa reflexión: “El verdadero amor no se reduce a lo físico o a lo romántico; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya nunca podrá ser”.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
.gif)
.gif)
.gif)























